Suele existir cierta rivalidad entre Twitter y Facebook. Muchos incluso indican que los que prueban Twitter ya no vuelven a Facebook. Sinceramente: las dos herramientas son indispensables pero Twitter te permite un contacto con el resto de twitteros mucho más directo que otras redes sociales.
Una de las preguntas que lees muchas veces es cómo conseguir que la gente te siga. La respuesta más efectiva pero no por ello la mejor es: Hazte seguidor y verás como muchos te siguen también.
Esta forma tan sencilla ofrece un resultado muy efectivo pero puede traer problemas como tener seguidores a los que no les interesa tus tweets y a la larga te puede llegar a sorprender que de 20 tweets que hagas al día sobre tu web, solo acabes convirtiendo un 5%.

Por ello, te recomiendo encarecidamente que si es la primera vez que usas Twitter, no te abalances a seguir todo lo que encuentres y seas un poco más selectivo. En un principio tendras que seguir para ser seguido pero poco a poco esto dejará de ser fundamental.
Ten presente que una cuenta con muchos seguidores pero que apenas sigue a nadie no suele funcionar mucho. Detrás de cada cuenta “debería” existir una persona gestionándola y lo interesante de Twitter es el poder acercarte a esas personas. Por ello, es muy importante tomarte tu tiempo para leer el timeline y poder interactuar con el resto de Twitteros.
En mi caso, yo tengo varias cuentas de Twitter asociadas a distintas webs. Algunas son de temáticas muy diferentes pero con algo en común: las personas. Sin embargo, tengo una cuenta relacionada con una web mucho más técnica en el mundo de internet y aun siendo mi temática favorita, esta es la cuenta que menos me gusta.
El motivo para esa carencia de agrado a esa cuenta se debe a que la mayoría de las cuentas que me siguen y/o que yo sigo son gestionadas por “robots”, lo único que hacen es enviar noticias para mejorar su campaña o conseguir más followers. Esta forma de usar Twitter puede funcionar para cumplir ciertos objetivos pero está dejando a un lado la filosofía de Twitter.
Casos prácticos
A mí me encanta realizar pruebas y anotar las diferencias. En este caso me registré con dos cuentas de Twitter y puse un máximo de 10 tweets día.
En una añadí 200 personas con los mismos intereses que la supuesta cuenta de Twitter y me dediqué a enviar noticias sobre lo que veía interesante por internet. Simplemente añadiendo estas personas conseguí que me siguieran 90 personas y una vez que empecé a crear noticias, el número aumentó hasta los 120 en un periodo de tres meses.
La misma prueba la realicé posteriormente pero con el mismo número de personas pero con un espíritu más twittero. Compartí información al igual que anteriormente pero también me relacioné más con el resto de usuarios: Escribí a otros usuarios para felicitar o comentar algo que habían publicado.
Al cabo de los tres meses pasé de los 250 followers aunque también seguí nuevas cuentas (213) y es que al final acabas conociendo personas interesantes que merecen la pena ser seguidas.
Conclusión.
Usa Twitter, no lo dudes, pero úsalo bien, y no simplemente para conseguir followers. ¡Piensa que un follower que te hace RT aumenta el alcance de estos!





