Acoso a La Coza

Recientemente, en uno de nuestros post, titulado ¨Crowdsourcing y Política¨, hablábamos acerca de de las posibilidades que el crowdsourcing, o lo que es lo mismo, la generación de ideas y conocimiento de manera colaborativa, pone a disposición de cualquier entidad para desarrollar sus estrategias.

Cuando se nos requirió para asesorar acerca de la estrategia de marketing político de cara a las próximas elecciones municipales, comenzamos un trabajo de investigación y búsqueda de información para determinar la mejor estrategia posible para transmitir los valores diferenciales del partido político, en un contexto donde el desgaste de la clase política es máximo, y la credibilidad y atractivo que ésta despierta en la sociedad pasa por uno de sus peores momentos.

Los criterios que debía cumplir la estrategia debían ser proyectados a través de los diversos medios y soportes por donde discurriría el mensaje del partido, pero, ante todo, se nos presentaba el reto de como conseguir visibilidad y viralidad del mensaje del partido, entre tanto mensaje politizado y con los condicionantes del entorno negativos que señalábamos con anterioridad.

En estas circunstancias, necesitábamos de un elemento que llamase la atención sobre el proyecto del partido, que sirviese como dinamizador de la estrategia de marketing a seguir, provocando viralidad, en función de los criterios de creatividad y relevancia de contenido, y que sirviera de gancho para la base más joven de electores, a través de los cuales se pretende conseguir un efecto multiplicador del mensaje político.

Por tanto, la idea era generar un elemento que supiese atraer tráfico hacia el mensaje político del partido, de forma que no sea algo anecdótico o que provoque una sonrisa perecedera, sino que queríamos que el elemento tuviese una utilidad real como plataforma de colaboración, como nexo de unión entre los ciudadanos y la política para denunciar los efectos tan flagrantes y destructivos de la actual crisis económica, en un tono diferente al típico mensaje aburrido que sobre todo resulta indiferente para los segmentos más jóvenes de la ciudadanía.

Llegados a este punto, sólo nos quedaba el nombre de la criatura.

En nuestra ciudad, en nuestro entorno cercano, cuando hablamos de la situación económica casi todos nosotros hacemos alusión a ¨La Coza¨,  con frases como ¨Hay que ver cómo está  “La Coza”, “A ver si La Coza mejora” ó “Como La Coza siga así no se qué va a ser de nosotros”.

Por tanto, La Coza es el elemento contra el que luchar, contra el que todos los ciudadanos deben sumar esfuerzos para reducir definitivamente sus malévolos efectos y poder mirar al futuro con optimismo e ilusión.

Obviamente, el objetivo fundamental es hacer más accesible los ideales del partido ,generando herramientas que de verdad demuestren su compromiso por llegar a todos los ciudadanos y por mantener con ellos una escucha activa de sus inquietudes, intentando alejarse y desmarcarse de los convencionalismos usados por los partidos que de manera generalizada se dedican a la lucha televisada y a dar una imagen de la política que poco se asocia al trabajo en pro de la mejora de la vida de los ciudadanos.

En www.contralacoza.com, no sólo es posible subir contenido audiovisual que sirva para denunciar situaciones provocadas por la crisis y la deficiente gestión política, sino que es posible compartir cualquier contenido en las principales redes sociales a la vez que se puede seguir en tiempo real los twitter tanto de @lacozajerez como de @contralacoza, de manera que se retransmite online esa persecución voraz de todos los ciudadanos tras la vil criautura, cuya forma se desconoce, pero que parece se maneja a la perfección por las redes sociales al disponer de su propio twitter.

Ya solo queda esperar que los esfuerzos comunes puestos a disposición de la detención de La Coza surtan efectos.

Comienza el ¨Acoso a La Coza¨.

Crowdsourcing y política

Siguiendo a wikipedia, Crowdsourcing ,Tercerización MasivaSubcontratación voluntaria es un término acuñado por el escritor Jeff Howe y el editor Mark Robinson de la revista tecnológica Wired.

El término llega al castellano desde el inglés: crowd (multitud) y sourcing (alimentación). Significa la forma en la que una empresa de cualquier tipo se nutre del trabajo del colectivo.

Wikipedia es en sí misma uno de los mejores ejemplos de este tipo de actividad. Miles o millones de personas (multitud) contribuyen con artículos, correcciones, mejoras, imágenes, revisiones, etc. como acciones puntuales que hacen que la propia Wikipedia contenga cada vez más conocimiento. Así, Wikipedia se “alimenta” o, mejor dicho, es alimentada, por la multitud.

Las empresas que persiguen la excelencia se apoyan en su público, en sus seguidores, para construir el futuro de sus ofertas, de sus estrategias y de las mejoras de sus propuestas de valor.

El giro que ha dado internet hacia la interrelación entre las marcas y los consumidores han hecho posible que el crowdsourcing sea una de las mejores herramientas para generar ideas y ponerlas en práctica, ya que hasta el momento, las empresas, las marcas, estudiaban el mercado y en base a ese análisis diseñaban estrategias para alcanzar ese mercado.

Ahora, la estrategia se genera conjuntamente con tu mercado, por lo que el éxito de la misma es mucho más probable.

Grandes empresas y de gran éxito, como Starbucks, recurren a esta práctica para mejorar sus productos.

En esta línea se enmarca también el concepto de ¨Open Innovation¨, innovación abierta, que básicamente se basa en buscar fuera de las fronteras de tu empresa las mejores prácticas para incorporarlas a tus procesos, abaratando la gran carga de estructura que supone mantener departamentos de I+D+i propios.

Este tipo de innovación responde a la posibilidad de ocurrencia de lo que se conoce como inteligencia colectiva.

La política sirve a los ciudadanos, y debe contar con ellos para diseñar las propuestas, la escucha debe ser real y activa, no debe ser un recurrido argumento que es manido hasta la saciedad por todos los partidos y que nunca se llega a concretar.

Actualmente es posible, existen las herramientas para aplicar esta escucha al electorado y generar conjuntamente propuestas y contenido. De ahí el nacimiento de los ¨Town Halls¨virtuales, que cómo no tienen su origen en los Estados Unidos, y que han revolucionado el modelo relacional de los partidos con su electorado.

Pero mucho cuidado, como siempre decimos, las herramientas no son fines en sí mismos, son un medio para hacer cumplir la estrategia política. Los ciudadanos no son tontos, la inteligencia colectiva es por suerte cada vez más un valor en la sociedad, y si se apuesta por la participación, hay que actuar en consecuencia.

Redes sociales, crowdsourcing, open innovation, la política se nutre de las nuevas herramientas para llegar al ciudadano, y debe reflexionar sobre la estrategia antes de iniciar cualquier tipo de plan de acción.